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La Asociación Inteligencia y Vida tiene un fin: impulsar la alta capacidad o “superdotación” en cualquier edad y considerando la totalidad de las inteligencias, ayudar y compartir experiencias, conocimientos y dudas con personas de estas características.
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Cerebros en llamas: la multi-modalidad de los superdotados y sus implicaciones en la enseñanza
Las imágenes por resonancia magnética funcional (IRMf) proporcionan nuevos y apasionantes conocimientos sobre cómo piensan los cerebros más dotados. El estudio de las mentes prodigiosas, de las mentes de los más hábiles solucionadores de problemas, de los expertos en música o de los expertos visuales, nos acerca a entender cómo piensan las personas superdotadas y nos ayuda a completar la visión que antes se obtenía de las biografías y las notas personales.
Lo primero en lo que uno se fija al ver las IRMf de estas personas es que la imagen parece un “cerebro en llamas”, con multitud de pequeños incendios, correspondientes a la alta actividad metabólica, brillando de color rojo por toda la imagen. Cada punto representa millones de micro-combustiones en las que la glucosa se metaboliza para proporcionar la energía que la actividad cerebral necesita. Ahora ya sabemos, por ejemplo, que los cerebros superdotados son metabolizadores muy intensos y difusos, pero los descubrimientos no acaban ahí, ya que toda esta actividad requiere una compleja coordinación en la que parece que participan diversas áreas del cerebro, visuales, espaciales, verbales y sensoriales. La forma de pensar de los superdotados difícilmente implica un pensamiento unimodal; los superdotados son, más bien, grandes conductores y organizadores de información diversa y multimodal. Ahora empezamos a entender por qué algunos jóvenes talentosos resultan tan difíciles de educar y por qué la organización debería ser un aspecto esencial de su educación. Lee el resto de esta entrada
Delegación en Castelldefels
La asociación ha abierto la primera delegación en la localidad de Castelldefels. Estamos convencidos que es una filosofía de actuación necesaria si pretendemos que nuestros esfuerzos estén cerca de quienes los precisan, como es el caso.
En este momento en que la coyuntura de crisis económica, institucional, individual, etc. imposibilita muchas actividades que, claramente, son necesarias, nos vemos en la obligación de apoyar nuestros objetivos como organización dedicada a las altas capacidades y superdotación, en cualquier edad, mediante las actuaciones que tengamos al alcance.
Somos conscientes de que la gran marejada en la que vivimos actualmente está engullendo organizaciones que sería deseable que se mantuviesen a flote, pero vamos a luchar por la permanencia, resulta impensable que en el contexto de desatención en que se encuentran niños, adultos, ancianos, familiares de éstos, los pasos que podamos dar sean de retroceso. Muy al contrario, nacimos contra corriente y nos hemos acostumbrado a esta situación y a la precariedad que conlleva, y estamos convencidos de que si en etapas de bonanza hay mayores posibilidades, en las actuales hay que pelear con las que tengamos a nuestro alcance. Una de ellas, y muy importante, es la cercanía a las personas que precisan ayuda y conocimientos en un contexto tan complejo y socialmente desinformado como es el nuestro.
Felicitaciones a los asociados de Castelldefels por tomar la iniciativa en una política organizativa que buscaremos potenciar donde tengamos capacidad para ello.
Superdotación en adultos
¿Cuántas veces hemos leído sobre el tema superdotación? Supongo que infinidad de ellas y, casi sin excepción, con las mismas palabras, de forma reiterativa, los mismos argumentos, las mismas características y, sobre todo, con un factor común: la infancia. Hay niños superdotados en el amplio sentido de la palabra, no seamos cortos de miras, pero éstos, que en su mayoría pasan desapercibidos, un día se convierten en adultos y pagan por ese trayecto inadvertido. Despreciar la capacidad de un niño es inaceptable, olvidar la de un adulto es despreciable. Viene bien utilizar la sabiduría del refranero: “de aquellos barros vienen estos lodos”. Por supuesto hay que solucionar el problema evitando un trascurso por la niñez en que las emociones, la creatividad, la inteligencia en general, tengan que estar protegidas por botas de pocero, pero ¿qué ocurre con las muchas generaciones que chapotean cubiertas por el barrizal? Sencillamente no se sabe. Al parecer a nadie le importa que los divanes de los terapeutas rebosen de ellos. No es algo ni que se estudie ni que merezca atención. Lee el resto de esta entrada
¿Es la sobredotación un bien social?
Desde el inicio de los tiempos, algunos de nosotros se han sentido impulsados a pensar, a innovar y a crear, solucionando problemas, buscando formas de conocer y mejorar el mundo… Debemos mucho a la alta capacidad humana y, sin embargo, no solemos ver en las personas superdotadas el bien colectivo que realmente son.
Las palabras sobredotación intelectual indican una dotación intelectual excepcional o sobredimensionada respecto a la norma…“¡qué suerte, ser más listo que los demás!” podemos pensar, “¡seguro que les va muy bien en la vida, mejor que al resto!…”. La inteligencia es una cualidad muy valorada en la sociedad actual, es un valor positivo que se alaba y se envidia, aunque sea con envidia sana. Si alguien es muy listo, podemos pensar… “¡pues mejor para él!… pero, si es más listo que yo, según cómo, quizá… ¡peor para mí!”… Entonces, ¿qué tiene de especial alguien más inteligente que yo, excepto el hecho de que me puede situar a mí en una posición de aparente desventaja? Si puedo elegir, ¿por qué ayudarle a él? Lee el resto de esta entrada
¿Qué es y qué implica la alta capacidad intelectual?
Hay personas que opinan que los superdotados no existen. Otras piensan que, si son tan listos, que lo demuestren y que se apañen solos. Otros creen que deben ser los que sacan las mejores notas en el cole. También hay quien dice que la inteligencia sólo hay que tenerla en cuenta si es muy baja, pero que si es muy alta no supone nada especial. Bueno, pues todos se equivocan. La alta capacidad intelectual existe, y consiste, de forma sencilla, en una inteligencia elevada y extrema, e implica una forma distinta de vivir y de entender el mundo, una forma distinta de adaptarse.
La inteligencia determina nuestra forma de enfrentarnos a las cosas, de plantearlas y de responder a ellas, es decir, determina nuestro comportamiento. Frente a una misma situación, una persona actuará de una forma y otra persona actuará de otra; en esa variedad de respuestas influyen varios factores, y uno de ellos es la inteligencia. ¿Qué pasa cuando la inteligencia tiene un valor extremo? Todos entendemos que si una persona tiene una baja capacidad para razonar, para comprender, para encontrar relaciones entre las cosas, para aprender… entonces esa persona tiene una condición especial que debe tenerse en cuenta. ¿Y cuando alguien tiene una capacidad especialmente alta de razonar, de comprender, de imaginar, de crear, de pensar? ¿no podemos entonces entender que su forma de actuar, de entender el mundo y de sentir estarán condicionados por esa alta capacidad? Lee el resto de esta entrada
Las dificultades de la sobredotación
Como principal dificultad, la superdotación se enfrenta al hecho de que es un fenómeno poco o nada conocido, incluso entre los profesionales de la psicología, de la medicina, y hasta de la educación. Este desconocimiento, además de fomentar el mantenimiento de creencias populares equivocadas, provoca errores de apreciación, tanto en la identificación de las altas capacidades como en la asociación incorrecta de diversas patologías a las características habituales y normales dentro de este colectivo.
Las personas con sobredotación no son, evidentemente, todas iguales, de la misma manera que todos somos diferentes, pero hay una serie de comportamientos que es habitual encontrar entre la población superdotada que no suelen darse entre la población general. Como son comportamientos no habituales para la mayoría de las personas, pueden parecer anormales o patológicos y llevar a valoraciones equivocadas cuando, en realidad, dentro del colectivo con altas capacidades no son ni patológicos ni anormales. Para evitar errores diagnósticos y tratamientos inapropiados es importante identificar a estas personas, conocer las características y comportamientos que se pueden considerar normales dentro de la sobredotación y tener presente que la condición de sobredotación es una variable que juega un papel muy importante durante toda la intervención, incluido el tratamiento si éste es necesario, por lo que su influencia en el proceso no se debería nunca obviar.
Sólo a modo de muestra, a continuación se exponen en una tabla algunas de las características que se pueden dar en esta población y las dificultades que se pueden asociar a ellas, aunque es muy importante entender que estas dificultades no surgen de la sobredotación en sí misma, sino de su interacción con el entorno: La sobredotación no es un problema, sino una característica diferenciadora a la que el entorno debería adaptarse, adaptación especialmente decisiva durante las etapas de la infancia y la adolescencia, fundamentales en la construcción y desarrollo del ser humano.
Entonces, ¿qué hacer cuando hay sospechas de sobredotación? Lo recomendable es acudir a un servicio de asesoramiento en el que poder consultar con profesionales informados, sensibilizados y comprometidos con las altas capacidades, en el que se ofrezca la ayuda y la orientación necesarias para poder hacer de la sobredotación lo que realmente es: un don.
Cristina García
Psicóloga sanitaria, COPC nº 20.586
Especializada en altas capacidades
Colaboradora en Asociación Inteligencia y Vida
