Archivos Mensuales: marzo 2013

Delegación en Castelldefels

La asociación ha abierto la primera delegación en la localidad de Castelldefels. Estamos convencidos que es una filosofía de actuación necesaria si pretendemos que nuestros esfuerzos estén cerca de quienes los precisan, como es el caso.

En este momento en que la coyuntura de crisis económica, institucional, individual, etc. imposibilita muchas actividades que, claramente, son necesarias, nos vemos en la obligación de apoyar nuestros objetivos como organización dedicada a las altas capacidades y superdotación, en cualquier edad, mediante las actuaciones que tengamos al alcance.

Somos conscientes de que la gran marejada en la que vivimos actualmente está engullendo organizaciones que sería deseable que se mantuviesen a flote, pero vamos a luchar por la permanencia, resulta impensable que en el contexto de desatención en que se encuentran niños, adultos, ancianos, familiares de éstos, los pasos que podamos dar sean de retroceso. Muy al contrario, nacimos contra corriente y nos hemos acostumbrado a esta situación y a la precariedad que conlleva, y estamos convencidos de que si en etapas de bonanza hay mayores posibilidades, en las actuales hay que pelear con las que tengamos a nuestro alcance. Una de ellas, y muy importante, es la cercanía a las personas que precisan ayuda y conocimientos en un contexto tan complejo y socialmente desinformado como es el nuestro.

Felicitaciones a los asociados de Castelldefels por tomar la iniciativa en una política organizativa que buscaremos potenciar donde tengamos capacidad para ello.

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Superdotación en adultos

¿Cuántas veces hemos leído sobre el tema superdotación? Supongo que infinidad de ellas y, casi sin excepción, con las mismas palabras, de forma reiterativa, los mismos argumentos, las mismas características y, sobre todo, con un factor común: la infancia. Hay niños superdotados en el amplio sentido de la palabra, no seamos cortos de miras, pero éstos, que en su mayoría pasan desapercibidos, un día se convierten en adultos y pagan por ese trayecto inadvertido. Despreciar la capacidad de un niño es inaceptable, olvidar la de un adulto es despreciable. Viene bien utilizar la sabiduría del refranero: “de aquellos barros vienen estos lodos”. Por supuesto hay que solucionar el problema evitando un trascurso por la niñez en que las emociones, la creatividad, la inteligencia en general, tengan que estar protegidas por botas de pocero, pero ¿qué ocurre con las muchas generaciones que chapotean cubiertas por el barrizal? Sencillamente no se sabe. Al parecer a nadie le importa que los divanes de los terapeutas rebosen de ellos. No es algo ni que se estudie ni que merezca atención. Lee el resto de esta entrada