Algunas preguntas… y sus respuestas

Me gustaría compartir una entrevista que han preparado unas alumnas de 4º de la ESO para su trabajo de final de curso (trabajo que decidieron hacer sobre la sobredotación ¡gracias!) y que he tenido la suerte de contestar.

1. Como psicóloga, ¿cuál es tu conocimiento sobre la superdotación? ¿lo has obtenido en la teoría o en la práctica? En el caso de que sea práctico, ¿nos podrías describir el caso?

Mi conocimiento es teórico y práctico, o quizá debería decir práctico y teórico, ya que primero aprendí de la experiencia personal y después me dediqué a estudiar. El primer caso práctico del que aprendí soy yo misma: Siempre me había sentido muy diferente y, sobre todo, incomprendida, con una necesidad de entender las cosas, de pensar y cuestionar el mundo, que no veía en los que me rodeaban, con puntos de vista y opiniones diferentes, y también con una sensibilidad más acusada, con las emociones a flor de piel y más intensas. La verdad es que crecí sintiéndome sola, rara, y con una autoestima muy lastimada. Con treinta y seis años, con el empuje que da ser madre, me decidí a ir a una psicóloga, averigüé que era superdotada y a partir de ahí empecé a recolocar mi vida. Dejé mi trabajo como economista y empresaria, estudié psicología, y empecé a aprender todo lo que podía sobre superdotación y en ello sigo… Es un campo bastante nuevo, poco investigado, sobre el que hay mucho desconocimiento y mucho por hacer como, por ejemplo, deshacer falsos estereotipos, como que los superdotados son unos empollones, que sacan muy buenas notas o que deben ser unos Einsteins, Mozarts o Da Vincis, o calculadoras andantes. Tampoco es verdad que de niños sean un problema: el problema es el no atenderlos adecuadamente, hacer la vista gorda a sus necesidades y hacerles “pasar por el tubo”, eso les impide desarrollarse como son y ahí sí que empiezan los problemas.

2. ¿Crees que hay un perfil de superdotado o que cada superdotado tiene unas características propias?

Las personas somos muy complejas; desde que nacemos, e incluso antes, nos vamos construyendo en interacción con nuestro entorno. En el caso de las personas superdotadas, hay estudios recientes que indican que tienen un sistema nervioso algo peculiar, más sensible a los estímulos y capaz de procesar la información que percibe de forma más amplia y profunda, estableciendo más relaciones y entre distintas áreas cerebrales de procesamiento, con respuestas o resultados propios y originales, divergentes. Estas capacidades especiales son las que confieren al superdotado sus características, que están más presentes cuanto mayor es la capacidad, características como la alta sensibilidad, la intensidad de sus sentimientos y conductas (energía, capacidad de acción, perseverancia…), su necesidad de comprender, de cuestionar, su originalidad, el ir un poco contracorriente… Luego, estos rasgos derivados de las altas capacidades se manifiestan y desarrollan de distintas formas en función de la historia vital de cada uno, cristalizan en rasgos de personalidad más concretos y particulares de cada caso. De todas formas, la alta capacidad para percibir, para sentir, para imaginar… la intensidad con la que viven, la capacidad y necesidad de comprender en profundidad, y el tener un punto de vista propio, son manifestaciones que están siempre presentes.

3. ¿Crees que el superdotado tiene todas las inteligencias desarrolladas por igual o destaca en alguna? ¿Por qué?

Bueno, no soy muy partidaria de hablar de inteligencias múltiples, sino de distintas habilidades. La persona superdotada tiene un sistema nervioso más capaz de sentir, de procesar y de dar una respuesta y, en principio, esa mayor capacidad debe abarcar todas las áreas de actividad intelectual del ser humano, aunque eso no significa que deba de ser el mejor en todo, ni mucho menos, pero sí que tiene el potencial para serlo. Para ser un experto en cualquier campo es necesario dedicar muchas horas de práctica, es decir, no sólo es necesaria la capacidad, sino que hace falta, además, desarrollarla, y mucho. Las personas superdotadas, precisamente porque les interesa todo y son, podríamos decir, más o menos buenas en todo, es difícil que restrinjan su actividad a una sola cosa en la que destacar o que sólo destaquen en una cosa. También es verdad que sí que hay personas que sobresalen especialmente en algo y muy por encima de los demás, y se dice entonces que tienen “talento” para algo concreto pero, aunque pueden ser superdotadas, no suelen serlo.

4. ¿Acostumbran a tener problemas de integración en los grupos de clase?

Depende. Este tema forma parte de lo que es la adaptación particular al medio de cada uno, lo que decía antes de que las personas nos construimos en interacción con nuestro entorno. Por tanto, tienen problemas o no en función del entorno y de cómo hayan aprendido (o les hayan enseñado) a interaccionar con él. Es verdad que los niños superdotados son más sensibles, más rápidos mentalmente, más profundos, más intensos en sus sentimientos y reacciones, de manera que cuando interactúan con los demás existe una diferencia que se debe tratar de forma adecuada. Pero eso no implica necesariamente que deban de tener problemas de relación; quizá lo tienen un poco más difícil porque su pensamiento y su forma de ver las cosas son algo distintas, pero eso no obliga a un fracaso en las relaciones. Son personas que aprenden rápido y mucho y son, por supuesto, sociables, como todos nosotros; si el entorno es adecuado, si las personas que les guían les comprenden y les respetan, de forma que su autoestima no se vea perjudicada, no tienen porqué tener problemas.

5. ¿Aceptan con facilidad la autoridad de los adultos (padres y profesores)?

No, con facilidad no. La autoridad, en todos los casos (no sólo en el ámbito de la educación) hay que ganarla de alguna manera; el acto de “ganarla” puede ser un poco más complicado con niños muy inteligentes y sensibles, digamos que es un poco más difícil. Pero más difícil sólo significa eso, que hay que poner un poco más de empeño en hacerlo adecuadamente, nada más. En todos los casos, para todos los niños, funcionan mejor los entornos de educación “democráticos”, en contraposición a los entornos de estilo autoritario, por un lado, o de estilo permisivo, por otro. El diálogo, la escucha y la guía respetuosa son siempre lo que mejor funciona, con niños superdotados y con los que no lo son. Quizá los primeros lo necesiten más porque, además de que reaccionan más a los estímulos (es decir, su respuesta a una educación no adecuada es más intensa) les es más difícil sentirse comprendidos y es más fácil que tengan problemas de autoestima, que pueden, a su vez, desembocar en otro tipo de dificultades.

6. ¿Dan problemas de conducta por el hecho de acabar rápido o de aburrirse con el tipo de actividades, resultándoles muy fáciles?

De nuevo, depende. Una persona puede acabar rápido lo que está haciendo o estar aburrida y no mostrar problemas de conducta. Esta es una cuestión que vuelve a ser función de cómo ha aprendido a interactuar la persona con el entorno. De todas formas, es una pena que se aburran, sean niños problemáticos o no, y el hecho de que se aburran y pierdan el tiempo sí que es un problema (esta vez para los niños) y algo que es bastante habitual. Para ellos se aprende despacio, se repite todo demasiado, se profundiza poco en los contenidos, no se les potencia el pensamiento divergente, no pueden intervenir en clase lo que quisieran… en fin, que es difícil que el contexto en el que se desarrollan les favorezca o ayude como necesitan y entonces reaccionan, unos de una forma y otros de otra (baja autoestima, ansiedad, depresión, bajo rendimiento, problemas de comportamiento, etc.).

7. ¿ Se les debe crear algún currículum especial o pueden hacer dos cursos en un año?

Sí, pueden hacer dos cursos en un año o, más bien saltarse un curso, aunque recomendar esta medida o cualquier otra depende del caso, y siempre se debería de hacer alguna adaptación individualizada del currículo. La ley reconoce a estos alumnos como alumnado con necesidad específica de apoyo educativo, con necesidades educativas no ordinarias que deben atenderse adecuadamente con el fin de conseguir el máximo desarrollo personal, medidas que deben tomarse desde el principio de inclusión que rige el sistema educativo. Todos los niños que aprenden y sienten diferente tienen derecho a una educación adaptada a su diferencia y, además, la necesitan para crecer felices; estos niños también.

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Publicado el mayo 28, 2013 en Alta capacidad, Características de los superdotados, Consejos, Educación y Superdotación. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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