Desintegración positiva y sobre-excitabilidades: superdotación y conflicto

La intensidad, la concentración, la persistencia… son características que desde siempre se han reconocido como signos de una inteligencia superior. Los estudios actuales también indican que los niños y los adultos con alta inteligencia presentan tendencia a mostrar una intensidad innata en su forma de ser que se refleja en elevadas respuestas a los estímulos.

Esta gran intensidad y sensibilidad en el comportamiento de las personas superdotadas ha encontrado una explicación teórica en las sobre-excitabilidades desarrolladas por Kasimiez Dabrowski (1902-1980) en su teoría de la desintegración positiva.

Desintegración positiva

Dabrowski fue un psicólogo y psiquiatra polaco que trabajó con personas superdotadas y estudió la vida de personajes famosos por sus logros, intentando observar los mecanismos que favorecían el desarrollo psicológico y la evolución personal.

Para este autor, el desarrollo mental y personal consiste en la transición entre distintos niveles de entendimiento y procesamiento psicológico. El punto de partida es un primer nivel dominado por la búsqueda egocéntrica de satisfacción, desde el cual se puede ir avanzando, pasando por estadios sucesivos (Dabrowski identificó cinco estadios o niveles) que dirigen al individuo hacia valores universales de conducta, de manera que en el último nivel el comportamiento llega a regirse por una conciencia puramente altruista, aunque esto sucede muy pocas veces; por el contrario, muchos individuos se mantienen toda la vida en el primer nivel.

La transición de un nivel a otro es promovida por los conflictos que experimenta el sujeto. Estos conflictos, llamados dinamismos, distintos en función del nivel, implican procesos cargados de tensión, ansiedad e, incluso, sufrimiento.

Por otro lado, según la teoría, el nivel de desarrollo que se alcance depende de la base primaria o potencial de desarrollo de partida. Ese potencial está compuesto por tres factores: 1-herencia, 2-ambiente y 3-un factor llamado autónomo.

1-El factor herencia recoge las capacidades psíquicas de partida con las que cuenta el individuo, determinan su potencial innato.

2-El factor ambiente recoge las posibilidades que el medio otorga al individuo para poder desarrollarse.

3-El tercer factor, el factor autónomo, tiene que ver con la conciencia y la autodirección del individuo hacia la evolución personal, y viene determinado por la combinación de las capacidades innatas y las posibilidades que ofrece el medio; es el factor que rige la conducta de la persona en función de sus valores.

Así, dependiendo de la herencia y las capacidades de las que parta el sujeto, de las posibilidades que le ofrezca el medio y de la forma en que combine ambos potenciales a través de su factor autónomo, éste alcanzará un nivel u otro de desarrollo o desintegración positiva, desarrollo que pasa inevitablemente por la vivencia del conflicto.

Sobre-excitabilidades

Como se ha visto, es en la conceptualización del factor herencia donde encontramos las llamadas sobre-excitabilidades.

Teníamos que el sujeto cuenta con unas capacidades innatas, más o menos maleables que, junto con el ambiente, forman la base para su desarrollo psíquico. Entonces, se entiende por sobre-excitabilidades (SE) la manifestación de la intensidad psíquica de esas capacidades y son, por tanto, un indicador del potencial innato para la desintegración: Cuanto más y mayores sean las SE mayor es la capacidad del sujeto, mayor su potencial de desarrollo y, por consecuencia, la posibilidad de conflicto y sufrimiento.

Estas intensidades psíquicas tienen determinados efectos en la conducta y el sujeto puede emplearlas para expresar los conflictos y tensiones emocionales. La teoría diferencia cinco áreas o capacidades en las que encontrar las SE:

Psicomotora:

Capacidad de respuesta del sistema neuromuscular. Permite traducir en respuestas psicomotoras algunas de las tensiones emocionales que el individuo sufre como consecuencia de un conflicto. Su manifestación como SE puede ser a través de conductas que expresen altos niveles de energía, como un habla rápida, entusiasmo, juegos y deportes de velocidad, e incluso comportamientos delictivos. Cuando expresa tensión emocional puede manifestarse en forma de acciones impulsivas, habla compulsiva o hábitos nerviosos (morderse las uñas, tics…).

Sensitiva:

Es la capacidad para disfrutar de los placeres sensoriales, para sentir a través de los sentidos. Puede expresar tensión emocional mediante reacciones exageradas frente a determinados estímulos, una conducta sexual intensa o adicciones.

Imaginativa:

Es la capacidad de desarrollar libremente la imaginación. Como manifestación de esta capacidad están el juego, la inventiva, el uso de la metáfora, ideas, ilusiones, percepción poética, baja tolerancia al aburrimiento, facilidad de asociación de imágenes e impresiones. Como expresión de tensión emocional está la imaginación espontánea a través de sueños, pesadillas, miedo a lo desconocido, visualizaciones, mezcla de realidad y ficción.

Intelectual:

Capacidad para pensar, aprender y desarrollar una actividad mental. La intensidad psíquica de esta capacidad se manifiesta por la necesidad que presenta el individuo de saber, de cuestionar todo lo que le rodea. Se manifiesta a través de una intensa actividad mental (persistencia, placer por el planteamiento y la resolución de problemas), curiosidad, concentración, capacidad para mantener una situación de esfuerzo intelectual, y por un pensamiento reflexivo y teórico (pensar sobre el acto de pensar, introspección, preocupación por ciertos problemas, razonamiento y desarrollo de una jerarquía de valores, integración conceptual e intuitiva).

Emocional:

Esta es la SE que se considera más importante en la teoría de Dabrowski, lo que es lógico teniendo en cuenta que establece como fin último del desarrollo humano una personalidad ideal regida por los valores universales de bondad y altruismo. Se puede definir como la capacidad del individuo para experimentar relaciones emocionales y sentimientos. Como SE tiene que ir unida a algo externo al sujeto, ser la manifestación de una reacción al exterior, no ser un simple estado de ánimo. Como expresiones de esta SE tenemos: Emociones intensas (sentimientos positivos y negativos, emociones complejas, empatía en la comprensión de los sentimientos de los otros), expresiones somáticas (palpitaciones, dolores, tensión en el estómago), inhibición (timidez, introversión), autoevaluación, sentimientos de inferioridad y de inadecuación, memoria afectiva, preocupación por la muerte, miedo y ansiedad, sentimientos de culpa, tendencias depresivas y suicidas, capacidad para el compromiso, dificultad para ajustarse a nuevos ambientes, soledad, preocupación por los demás.

Superdotación, sobre-excitabilidad, desarrollo y conflicto

Hasta aquí la escueta aproximación a la teoría de la desintegración positiva. Como se ha indicado al principio, la aplicación de esta teoría al campo de la superdotación ha sido, entre otras, la de servir de base teórica explicativa a las elevadas intensidades de respuesta observadas en las personas superdotadas. Así, según esta teoría que, recordemos, fue formulada gracias a la experiencia clínica del autor con adolescentes y adultos superdotados y al estudio de las biografías de personas eminentes, las altas capacidades en el sujeto se manifiestan a través de la presencia de sobre-excitabilidades (altas intensidades de respuesta al medio) reflejándose éstas en una serie de conductas características.

Un ejemplo de aplicación de esta teoría lo encontramos en argumentos en contra de los diagnósticos de trastorno de déficit de atención (TDAH) en niños superdotados. Estos niños suelen presentar conductas que les convierten en blancos fáciles de diagnósticos basados en conductas y no en causas, porque sus sobre-excitabilidades, especialmente la psicomotora (que es de las primeras en manifestarse según la teoría) y también la imaginativa, son confundidas con síntomas del mencionado trastorno, cuando en realidad son la manifestación de la tensión interior.

Pero es sólo un ejemplo. La relación que en la teoría se apunta entre las altas capacidades (no sólo intelectuales), la intensidad en las conductas, la tensión y los conflictos, internos y externos, el potencial de desarrollo personal y su objetivo hacia valores éticos universales, supone también un importante punto teórico en el que apoyarse para avanzar, por un lado, en una definición de superdotación más allá del limitado y demasiado básico CI, así como en una identificación igualmente más completa y, por otro lado, y quizá más necesario por ser un aspecto más olvidado, intentar explicar, entender o estudiar la interesante relación que parece existir entre superdotación y conflicto y sufrimiento interior, tan desatendida por la psicología clínica.

 

Cristina García

Psicóloga colaboradora

 

 

 

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Publicado el mayo 27, 2014 en Alta capacidad, Características de los superdotados, Detección, Educación y Superdotación, Sociabilidad, TDAH. Añade a favoritos el enlace permanente. 8 comentarios.

  1. Yo tengo un niño con todas estas caracteristicas y no creo que sea tdah, podrian uds decirme con quien tendria que hablar para recibir orientación y guia para ayudar a su desarrollo

    • Hola Claudia,
      Si crees que tu hijo puede tener alta capacidad (AC) podrías ponerte en contacto con una asociación como la nuestra, donde te podrán asesorar. Si tiene dificultades o sufre demasiadas tensiones, lo aconsejable siempre es pedir ayuda a un profesional. Te dejamos un correo por si quieres concretarnos más tu caso en privado, info@asociacioniv.org.
      Gracias por comentar nuestro post!

  2. Allan Noel Palma Posadas

    Muy acertado el articulo que explica la causa/origen del conflicto y su consecuencia (el sufrimiento y el dolor). El desafío es brindar alternativas para enfrentar el conflicto, disminuyendo el sufrimiento y el dolor.

    • Hola Allan,
      Gracias por tu comentario.
      Pienso que una posibilidad para enfrentar el conflicto de una forma menos “dolorosa” es intentar entender que es inevitable para avanzar, que es parte de una evolución positiva y, por otro lado, procurar que la persona no se sienta sola, que pueda sentir que hay quien la comprende. No creo que el sufrimiento se deba evitar, pero sí se puede vivir como algo positivo, que nos hace estar vivos, conscientes, algo que nos dinamiza.
      Un abrazo,
      Cristina

  3. hola, me he enterado hace poco de que de pequeña era superdotada, con un CI de mas de 140, no me he hecho pruebas desde entonces porque me las hice junto a las de las de la dislexia, ¿sabes si el coeficiente intelectual varia con la edad?, muchas gracias

    • Hola Gimena,
      Las capacidades cognitivas varían con la edad, pero el CI, que es una medida que, precisamente, se ajusta a la edad, y no tiene porqué variar. Así que supongo que, si lo que quieres preguntar, es que si de pequeña eras “superdotada” ahora lo sigues siendo, la respuesta es sí, seguramente sí, si tienes en cuenta el CI. De todas formas, “ser superdotado” es más que tener un CI, es una forma de sentirse y de sentir. Si tienes inquietudes al respecto, no dudes en seguir preguntando.
      Esperamos haberte ayudado.
      Saludos.

  4. Norma Carrillo

    Muy interesante el articulo, tengo mi hijo q tiene u coeficiente intelectual de 130 tiene11 años y hace 1 años se ha vuelto muy revelde, siempre ha sido muy intenso en todo y es verdad todo lo que se le pide debe ser explicado y con logica, estoy feliz de haber leido este articulo. Vivo en el campo en MINDO PROVINCIA PICHINCHA ECUADOR SUDAMÉRICA, Aveces m da pena que aqui no hay omo estimularlo mucho en lo q le gusta tak vez
    si viviera en la ciudad podria apoyarlo mas que mas hacer??

    • Hola Norma,

      Te recomiendo que busques una asociación en la que puedas compartir tus experiencias y preocupaciones con otros padres que estén en situación similar, y dónde puedas pedir consejo y orientación; ayuda mucho.

      Por otro lado, también te diría que hables con tu hijo, que le preguntes qué le gusta a él y que le ofrezcas alternativas de actividades u ocupaciones para hacer; o pregúntale a él qué se le ocurre qué puede hacer con lo que tenéis al alcance. A lo mejor le gusta la cocina, hacer un huerto, algo que pueda ver o hacer por internet… no sé, comparte con él tus preocupaciones y buscad una solución juntos. También puedes preguntar en la escuela.

      Ya me dirás qué tal, si quieres.

      Un saludo,
      Cristina

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