Archivo del sitio

Nacimiento y muerte de la superdotación

Esta entrada tiene la validez, si es que tiene alguna, de mi opinión personal, mi experiencia en el terreno de las inteligencias. Y tengo interés en hacerlo constar, no es la visión de Inteligencia y Vida, sino la mía.

No voy a contarles mi vida, tan sólo indicar que hace 35 años se me indicó un percentil superior al 99 en la universidad de psicología, en Madrid, y se ha refrendado dos veces en los últimos 17 años, a partir de los cuales comencé a preocuparme y estudiar lo que caía en mi mano sobre super/sobre/dotación, altas capacidades, talentos, genialidad, etc. Los primeros libros y artículos de entonces, aproximadamente cuando el tema comenzó a ser objeto de la moda en este país, eran de interés, considero que existía una preocupación real por el estudio de la problemática y casuística que, desde entonces, ha estado dirigida exclusivamente al ámbito infantil y escolar, grave error a mi parecer, y en un espacio de tiempo más o menos breve se agolparon las publicaciones en revistas, librerías y medios de comunicación.

Es el momento que indico como nacimiento de la superdotación, cuando dejamos de ser tontos o listos en dependencia directa y exclusiva de las puntuaciones escolares. De repente se abría la puerta a un concepto distinto, a una valoración en la que resultaba que aún los fracasos escolares podíamos tener una alta inteligencia. Es simultáneo o coincidente con las publicaciones de Gardner. Lee el resto de esta entrada

¿Es la sobredotación un bien social?

Desde el inicio de los tiempos, algunos de nosotros se han sentido impulsados a pensar, a innovar y a crear, solucionando problemas, buscando formas de conocer y mejorar el mundo… Debemos mucho a la alta capacidad humana y, sin embargo, no solemos ver en las personas superdotadas el bien colectivo que realmente son.

Las palabras sobredotación intelectual indican una dotación intelectual excepcional o sobredimensionada respecto a la norma…“¡qué suerte, ser más listo que los demás!” podemos pensar, “¡seguro que les va muy bien en la vida, mejor que al resto!…”. La inteligencia es una cualidad muy valorada en la sociedad actual, es un valor positivo que se alaba y se envidia, aunque sea con envidia sana. Si alguien es muy listo, podemos pensar… “¡pues mejor para él!… pero, si es más listo que yo, según cómo, quizá… ¡peor para mí!”… Entonces, ¿qué tiene de especial alguien más inteligente que yo, excepto el hecho de que me puede situar a mí en una posición de aparente desventaja? Si puedo elegir, ¿por qué ayudarle a él? Lee el resto de esta entrada